La orquesta Bética de Cámara renace con fuerza bajo el espíritu de Falla.

Publicado el 7 07UTC julio 07UTC 2014 en fotografía de conciertos, fotografia de eventos, proyectos realizados | no existen comentarios

La orquesta Bética de Cámara renace con fuerza bajo el espíritu de Falla.

Daniel Salvador. Fotógrafo de conciertos y eventos. Sevilla.

En el año 1922 Manuel de Falla creó la Orquesta Bética de Cámara, cuando el compositor visitó Sevilla durante la Semana Santa y conoció al violonchelista Segismundo Romero y al maestro de Capilla de la Catedral, Eduardo Romero. Con ellos como colaboradores preparó el estreno mundial en versión de concierto de su obra «El Retablo de Maese Pedro», realizado en Sevilla en 1923. El éxito de esta función llevó a mantener como orquesta estable lo que en principio sólo fue una agrupación ocasional, pasando a partir de entonces por una etapa de luces y sombras, sobre todo a partir de los años noventa, cuando la fundación de laReal Orquesta Sinfónica de Sevillala relegó a un papel secundario y casi a su desaparición. Ahora, esta agrupación camerística vuelve a resucitar bajo la dirección artística de Michael Thomas.

En el año 1924, Falla diseñó la orquesta con una formación clásica, imponiendo a la cuerda una gran responsabilidad. Puso al frente a su único discípulo, el joven Ernesto Halffter, con el que la orquesta consiguió un renombre nacional. Desde 1936 condujo la orquesta Manuel Navarro, le sucedió José Cubiles y luego los maestros Enrique Jordá y Pedro Braña, y posteriormente desde 1961 a 1976, el maestro Luis Izquierdo, dependiendo la Orquesta del Ayuntamiento de Sevilla.

Tras una etapa de crisis, en 2010 se reactiva y vuelve la orquesta al proyecto original de Falla, una Orquesta de Cámara, con sus características propias de originalidad, especialización y excelencia, y con el director Michael Thomas al frente de la misma. Dentro de este proyecto la Orquesta Bética de Cámara ha podido consolidar su sede, que es el Teatro Auditorio Riberas del Guadaíra en la localidad de Alcalá de Guadaíra, según acuerdo firmado con su Ayuntamiento.

«Para nosotros es importante tener una sede –dice el maestro Thomas— porque compartíamos espacio con la Banda Municipal de Sevilla, pero no era algo nuestro y a veces era complicado coordinar los horarios. Además vamos a hacer unos nueve conciertos básicos de temporada y otros conciertos de cámara y didácticos en el Auditorio». Michael Thomas fue durante diez años director de la Orquesta Joven de Andalucía «unos años fantásticos que me encantaron y que nunca olvidaré», y hoy día ostenta también la dirección artística de la Orquesta de Almería. Afirma que está muy ilusionado con el proyecto de la Bética. «Yo vengo porque me llaman los músicos. Al principio no había casi nada. Un concierto en el Alcázar y poco más. La temporada pasada hicimos nueve conciertos en Cajasol. La orquesta ha ido creciendo. Estamos muy ilusionados. Es un trabajo ilusionante que me hace levantar de un salto cada mañana. Vamos a intentar hacer la plantilla que tenía Falla cuando la fundó, clásica e incluso pequeña, que es algo que no suele haber en España».

La característica de la plantilla musical es que cada uno de los profesores debe ser solista, «porque además en una orquesta con tan poca gente no hay sitio donde esconderse. Eso siempre pasa en viento, pero ahora también tiene que pasar en la cuerda. El nivel debe ser excelente. Vamos incluso a intentar hacer conciertos con los músicos de la orquesta como solistas». Treinta son habitualmente los músicos, «a veces menos».

«Estamos tratando llevar a la Bética donde debería haber estado»

Michael Thomas cree, «hasta cierto punto lógico» los problemas de la Orquesta Bética tras fundarse la Sinfónica de Sevilla, «esta orquesta bajó a segundo puesto, pero ahora estamos tratando llevarla donde debería haber estado. Los músicos tienen muchísimas ganas. De hecho en la mayoría de los conciertos están tocando a taquilla, dependiendo de la gente que vaya, así cobran. Hasta ahora casi nos autofinanciamos». Dice que hay sitio para las dos, «existe la Barroca y la Sinfónica y yo creo que sí hay espacio para la Orquesta Bética, y desde luego si una orquesta debería existir en Andalucía es la que fundó Manuel de Falla, aunque sea por razones simplemente históricas. Además a mí me gustan los retos. Me llamaron los músicos, y aquí estoy».

Fuente: ABC de Sevilla.

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